Los impuestos sobre el Bitcoin

El Bitcoin se creó en 2009, por un japonés llamado Nakamoto (se supone que es un seudónimo, no se sabe quién es) con el fin exclusivo de hacer compras por internet. Es una moneda virtual, e independiente, puesto que no está controlada por ningún banco, ni empresa ni institución financiera. Y, ¿cómo se usa? Pues necesitamos en primer lugar descargarnos un software en nuestro teléfono o nuestro ordenador, que se convertirá en un monedero virtual con el cual se podrán enviar y recibir Bitcoins con otros usuarios, de manera inmediata y sin gastos para ninguna de las dos partes. Son operaciones públicas pero anónimas y muy seguras, pues se realizan a través de operaciones de criptografía, y cada cuenta dispone de dos llaves, una privada y otra ´pública. Todo esto dio lugar a que se empezara a utilizar para delinquir, y sobre todo, para el blanqueo de capitales. Los especuladores, se lanzaron a hacerse con estas monedas, con el fin de comprarlas baratas y venderlas posteriormente mucho más caras. Pasó un poco como con la burbuja inmobiliaria en España, la gente compraba viviendas para venderlas más tarde y enriquecerse.

¿Es el Bitcoin susceptible a los impuestos? Por supuesto, como cualquier otro bien, aunque sea online y varía continuamente su valor, es obligatorio declararlo y tendrás que pagar por ganancias o recuperar por pérdidas. De hecho, pese a que el futuro del bitcoin es incierto pero las principales instituciones recaudadoras ya han comenzado a regular el mercado, así como el de las apuestas y forex, para enmarcar legalmente este nuevo tipo de negocios.

Esta moneda virtual se generaba en unos ordenadores en concreto, y a una velocidad de 25 a la hora, dejando de generarse en el año 2140. Dada la escasez inicial es por lo que concitó el interés de los especuladores, además de que iba a haber un número limitado de ellos, se llegaría a los 21 millones de monedas en el año final.

Todo lo anterior provocó que el precio de estas monedas virtuales variara constantemente. En el año 2009 cuando se creó, no valía nada; en el año 2014, su valor osciló entre los 750 y 1000 euros, y en el año 2017, empezó valiendo unos 850 euros y acabó el año valiendo unos 16.000€, para en el año 2018 volver a perder mucho de ese valor, quedando su valor en unos 6000€. Estas fluctuaciones hicieron que muchos inversores perdieran muchísimo dinero. La moneda perdió el 80% de su valor en unos meses, un desastre.

Actualmente, tienen cierto valor, pero nada parecido a ese manejado anteriormente, y se supone que irá perdiendo valor poco a poco, hasta llegar a valores normales. Esto hará que los especuladores abandonen este sector, y, seguramente, la moneda virtual empezará a funcionar entre la gente corriente, y a lo mejor con el tiempo, se convierte en lo que era en origen, un medio de pago y cobro.

Además del Bitcoin exite también alguna otra moneda virtual en el mercado como Bilum, ARK, y Cardano, pero de momento no han llamado la atención de los inversores, y sus fluctuaciones de valor han sido mucho menores, por eso no han adquirido la importancia del bitcoin.

Ahora bien, alguien puede adivinar ¿cuál va a ser la trayectoria de todas estas divisas electrónicas? Pues los expertos, avisan a los particulares, que no deja de ser una inversión más, con las mismas posibilidades de ganar dinero con ellas que con cualquier juego de azar.

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