13 mayo, 2012

Impuesto inmobiliario rural

Por Impuestos

El campo cada tanto sale a quejarse por temas que les hace recordar que nos llenan las bocas con sus alimentos y las arcas del Estado con las ganancias por la soja, en este caso la queja tiene que ver con lo patrimonial como es el impuesto inmobiliario rural y no se trata de un mero terreno. Ante esto se paran en la Provincia de Buenos Aires con la llegada de la reforma tributaria que hace salir a quejarse cual piqueteros a las patronales agropecuarias.

Actualmente hay quienes señalan que los propietarios de tierras bonaerenses están abonando unos $47 por hectárea al año por impuesto inmobiliario rural. Así si un campo que posee unas 176 hectáreas en la provincia con producción de soja les corresponde pagar 1800 pesos cada año por inmobiliario rural, lo que visto es una ganga si se toma que dicho campo registra un valor de mercado de 2,3 millones de pesos según algunos ejemplos.

Cómo alguien señaló le temen a que con esta reforma tributaria se equipare la actualización del valor fiscal de sus campos, en especial por que les tocará la billetera a todos los propietarios de los campos más ricos de todo el territorio nacional.

Los dueños de los campos se hacen oír a partir de las cámaras patronales agropecuarias, en especial cuando ven alguno de los puntos de la reforma del impuesto patrimonial, y en ninguno concuerdan las cámaras empresarias agropecuarias, en especial rechazan la actualización del valor fiscal de la tierra, ya que se trata de la cantidad que sirve de base para fijar lo que deberán pagar en impuestos por sus propiedades.

Como un srcum en el rugby las entidades patronales, lideradas por Carbap, y las demás que tienen apoyo de los gobiernos provinciales, venían empujando toda intención de que se modificara el régimen de valuaciones pero hoy chocan con la pared del Gobierno nacional.

Los analistas indican que dicha subvaluación fiscal sobre la tierra no se condice cuando se disparan las valorizaciones en el precio de los campos y los dueños se benefician de las altos los niveles de rentabilidad beneficiados del buen momento de los precios en los mercados de los commodities agrarios algo que los beneficia y mucho.

En cuanto a los ejemplos, se puede tomar el precio de la hectárea de más de 45 mil pesos o unos 10 mil dólares, y el monto que sirve para fijar el impuesto inmobiliario rural no va más allá de 1200 pesos o 270 dólares.

Dicho impuesto significaba el 10% de la recaudación de la provincia pero el año pasado fue del 2%, con la reforma del tributo patrimonial se elevará la recaudación a 300 millones de pesos más, lo que sube el 30%. Esto acabaría con casos en los que el dueño de campos pagan por debajo del impuesto por dichos campos que tienen un valor por arriba de 1 millón de pesos, pagan mucho más por patentes de sus vehículos por lo que la queja estaría por demás.

Otros indican que más que reforma es una actualización del valor de la tierra, reemplazando por coeficientes zonales de ajuste para el impuesto inmobiliario. Lo que se busca es equiparar y que se deje de pagar más allá del valor fiscal, similar impuesto por hectárea una porción de un campo en Rojas, siendo este partido el que presenta la mas alta valuación, como un campo de menor tamaño de otra zona.

Se modificaría para que municipios, que tienen campos que pagan similar cifra por impuesto por hectárea uno de Necochea como uno de 9 de Julio cuando su valuación es del 50 más que el del primero.

Por lo que al aprobarse la reforma fiscal modificará los impuestos de sellos, ingresos brutos y el inmobiliario rural, permitiendo que la provincia recaude unos 2600 millones de pesos adicionales ya en 2012.

La principal consecuencia de esta reforma es que se modifica en el tributo rural llevando a una revaluación de las tierras por lo que su valor fiscal significará hasta el 50% del precio de mercado. Lo que hará que los dueños de los campos en vez de pagar 47 pesos por hectárea deban pagar unos 67 pesos por el mismo concepto.

También habrá cambios progresivos en el tributo sobre los que posean más tierra deberán pagar más y los dueños con los campos más rentables, serán los que más deban pagar.

Fuente: Pagina12